17/02/2016

Casos de CREATECH: Wellness Technologies, paciencia y perseverancia las claves del éxito para pasar de la idea al mercado

logo1“Mejorar la calidad de la nutrición de los inmunodeprimidos, preferentemente enfermos sometidos a quimioterapia y radioterapia para mejorar su condición y que les permita enfrentar de mejor forma el tratamiento” es el objetivo que Loreto Ormeño, a quien CREATECH asesoró hace algunos años, busca con su proyecto, actualmente transformado en la compañía Wellness Technologies. Es grato poder ponernos al día con esta emprendedora, que nos contó en una breve conversación sobre su producto que está listo para salir al mercado, sobre la actualidad de su compañía, el proceso de pasar de la idea al mercado y sobre sus planes a futuro.

Para contextualizar Wellness Technologies, ofrece un probiótico que ayuda a la estimulación del sistema inmunológico, a contrarrestar la baja de peso, reduce las molestias causadas por la quimioterapia y radioterapia, mejora la tolerancia a la ingesta de alimentos, mejora los índices de inmunoglobina A (IgA), reduce la inflamación de las mucosas y elimina las náuseas y vómitos. Una de las principales ventajas de la formulación desarrollada es el origen de la cepa, aislada de la leche materna, cuyas características se destacaron por sobre otras bacterias lácticas. La bacteria puede acondicionarse para ser incorporada en otros alimentos. Adicionalmente, las características de textura y sabor del alimento no se ven alteradas por la adición de las bacterias.

Han pasado poco más de cuatro años desde que Loreto contrató los servicios de CREATECH y si bien su proceso de pasar de la idea al mercado ha sido exitoso, no ha estado exento de dificultades como todo emprendimiento. Para Loreto los principales problemas que tuvieron que superar fueron de financiamiento, “en los inicios tuvimos que recurrir a nuestros propios fondos para levantar la idea y poder presentarla a algún organismo estatal en búsqueda de financiamiento.  Aun así fallamos en la presentación y quedamos fuera en varias oportunidades, haciendo más difícil y lento el avance.  Afortunadamente fuimos salvando los obstáculos diseñando estrategias para poder ir avanzando de a poco en aquellos aspectos más relevantes y así comenzar a generar la colaboratividad con el entorno, que nos permitiera ir resolviendo aquellos aspectos que implicaban mayor gasto”.

A lo largo de estos años Loreto y su equipo se han adjudicado varios subsidios que le han permitido avanzar, incluyendo el que la llevó a Silicon Valley. Respecto a estos señala que espera que el esfuerzo que realiza el Estado “se enfoque en políticas de incentivos, que logren facilitar la formación de este entorno, que permita que muchos se atrevan a emprender en distintas áreas, que junto al apoyo de mentores y capacitación, más la participación de la empresa productiva, los centros de investigación y Gobierno contribuyan a sacar nuevos productos y servicios al mercado”.

Actualmente Wellness Technologies se encuentra en el proceso de prospección comercial en el extranjero. Loreto nos cuenta que han tomado contacto con varios interesados que han surgido de las distintas participaciones en ferias internacionales.  “Abrimos una oficina para gestionar la actividad comercial desde Chile y estamos aprovechando todos los contactos realizados a lo largo de estos años para difundir el producto”. Además han generado la imagen corporativa y página web “para ir mostrando los avances y así generar el interés de potenciales clientes”. Señala también que “tenemos todo listo para partir, respaldado por un contrato exclusivo de licenciamiento y dos concesiones de patente en Canadá y PCT Unión Europea”. En relación al futuro, la emprendedora nos cuenta que dentro de sus próximos pasos se encuentra licenciar a terceros el uso y aplicación de este probiótico.

Preguntamos a Loreto por sus mejores tips para que emprendedores e investigadores tengan un proyecto exitoso, sin desanimarse en el camino cuando aparecen las dificultades. A esto ella responde:

“Tener claro el objetivo y que se requerirá mucha paciencia y fortaleza para no dejar de luchar por sacar el proyecto adelante y transformarlo en un negocio.  Hay muchos momentos de desilusión y de retroceso, principalmente porque ser emprendedor implica abordar una serie de desafíos para los cuales hay que capacitarse adecuadamente.  Las competencias que se requieren son múltiples.  Hay que saber de todo un poco, especialmente para liderar el avance del proyecto”.

Loreto también recomienda que para que los emprendedores logren vincularse con las universidades “se establezca desde un principio el objetivo a lograr y los aportes que cada uno tiene en la investigación. Ya sea en know-how, capital o infraestructura. Asegurar los resultados de la investigación conjunta y la distribución justa de esos resultados.  Un contrato notarial que vele por los derechos de ambas partes”.

Para finalizar Loreto señala:

“Ha sido un largo camino, con muchas satisfacciones y no exento de obstáculos. El temple y la perseverancia han sido mis compañeros, que me han permitido seguir adelante tras el objetivo.  He desarrollado la paciencia y habilidades nuevas, he contado siempre con el apoyo de mi familia, de la empresa donde trabajo, de Innova Bío Bío, y de mucha gente anónima que ha creído en mi proyecto y en el beneficio que puede generar.  El proceso ha sido lento porque he ido aprendiendo-haciendo, dando palos de ciego en algunos casos, pero siempre con la convicción que el proyecto finalmente será una realidad presente y no un futuro”.

Wellness Technologies surge como un spin-off de un proyecto de desarrollo de un alimento funcional basado en probióticos adecuado para inmunocomprometidos preferentemente, contratado por su fundadora a la Universidad de Concepción (UdeC) en 2008. La investigación y sus resultados fueron realizados por Erica Castro y Rodrigo Borquez, que se encontraban trabajando en el aislamiento de cepas probióticas en el Laboratorio de Bacterias Lácticas de la UdeC. La que concluye con una solicitud de patente compartida por ambos en partes iguales en Chile, Estados Unidos, Canadá y Europa en 2010. Más tarde, en 2013, la investigación culmina con la transferencia tecnológica de la patente de ambos propietarios a la empresa; firmando el contrato de licenciamiento para comenzar a operar en 2015. Todo el proceso fue  liderado por la Directora de la OTL de la UdeC Sandra Araya y financiado en parte por Innova Bío Bío.

 

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